Santo Rosario: cómo se reza paso a paso
El Santo Rosario es la oración mariana más rezada del mundo: veinte escenas de la vida de Jesús y de María, los misterios, contempladas mientras se repiten las avemarías. Se puede rezar completo o, como hace la mayoría, una tanda de cinco misterios al día, la que corresponde al día de la semana. Aquí tienes todo lo necesario: el orden paso a paso, el texto completo de cada oración y los veinte misterios con una breve meditación para cada uno, listos para rezarlo solo o en familia.
Cuándo se reza: Cualquier día, a cualquier hora; muchas familias lo rezan por la noche. Cada día de la semana tiene sus misterios: gozosos lunes y sábado, dolorosos martes y viernes, gloriosos miércoles y domingo, luminosos jueves. Una tanda completa toma entre 15 y 20 minutos.
Cómo se reza
- Señal de la cruz y Credo.
- Un Padrenuestro, tres Avemarías (por la fe, la esperanza y la caridad) y un Gloria.
- Se anuncia el primer misterio y se lee su meditación.
- Un Padrenuestro, diez Avemarías y un Gloria, seguidos de la jaculatoria de Fátima.
- Se repite lo mismo con los cuatro misterios restantes.
- Al terminar, la Salve y, si se quiere, las intenciones de la familia.
Las oraciones del Rosario
Señal de la cruz
Por la señal de la santa cruz, de nuestros enemigos líbranos, Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Credo
Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.
Padrenuestro
Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.
Avemaría
Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
Gloria
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Jaculatoria de Fátima
Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de tu misericordia.
Salve
Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María! Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo. Amén.
Los misterios
- Misterios Gozosos (lunes y sábado)
- Misterios Luminosos (jueves)
- Misterios Dolorosos (martes y viernes)
- Misterios Gloriosos (miércoles y domingo)
Misterios Gozosos
Se rezan lunes y sábado
Primer misterio: La encarnación del Hijo de Dios
El ángel Gabriel anuncia a María que será la madre del Salvador, y ella responde: hágase en mí según tu palabra. Pidamos, por este misterio, un corazón disponible que sepa decirle sí a Dios.
Segundo misterio: La visitación de María a su prima Isabel
María se pone en camino para servir a Isabel, y a su llegada el niño salta de gozo en el vientre. Pidamos la alegría de servir a los demás sin que nos lo pidan.
Tercer misterio: El nacimiento de Jesús en Belén
En la pobreza de un pesebre nace el Rey del cielo, y los pastores encuentran en Él la esperanza. Pidamos saber reconocer a Dios en lo pequeño y humilde.
Cuarto misterio: La presentación de Jesús en el templo
María y José presentan al niño, y el anciano Simeón lo reconoce como la luz de las naciones. Pidamos la paciencia de quien espera en Dios toda la vida.
Quinto misterio: El niño Jesús perdido y hallado en el templo
Tras tres días de angustia, María y José encuentran a Jesús entre los maestros de la ley. Pidamos buscar a Jesús sin descanso cada vez que lo perdamos de vista.
Misterios Luminosos
Se rezan jueves
Primer misterio: El bautismo de Jesús en el Jordán
Al salir del agua se abre el cielo y el Padre proclama: este es mi Hijo amado. Pidamos vivir como hijos amados de Dios.
Segundo misterio: Las bodas de Caná
Por intercesión de María, Jesús convierte el agua en vino y salva la fiesta. Pidamos hacer siempre lo que Él nos diga.
Tercer misterio: El anuncio del Reino de Dios
Jesús recorre los pueblos anunciando la buena noticia y llamando a la conversión. Pidamos un corazón dispuesto a convertirse cada día.
Cuarto misterio: La transfiguración del Señor
En el monte Tabor, el rostro de Jesús brilla como el sol ante Pedro, Santiago y Juan. Pidamos momentos de oración que nos transformen.
Quinto misterio: La institución de la Eucaristía
En la última cena, Jesús se queda con nosotros en el pan y el vino. Pidamos amar y valorar la Eucaristía.
Misterios Dolorosos
Se rezan martes y viernes
Primer misterio: La oración de Jesús en el huerto
En Getsemaní, Jesús suda sangre y acepta la voluntad del Padre: no se haga mi voluntad, sino la tuya. Pidamos fuerza para confiar en Dios en la hora difícil.
Segundo misterio: La flagelación del Señor
Jesús es azotado injustamente y guarda silencio, cargando en su cuerpo nuestro dolor. Pidamos paciencia en los sufrimientos que no elegimos.
Tercer misterio: La coronación de espinas
Se burlan del Rey verdadero con una corona de espinas y un manto de púrpura. Pidamos humildad cuando seamos humillados o incomprendidos.
Cuarto misterio: Jesús con la cruz a cuestas
Camino al Calvario, Jesús cae y se levanta, ayudado por el Cirineo. Pidamos cargar nuestra cruz de cada día sin soltar su mano.
Quinto misterio: La crucifixión y muerte de Jesús
Desde la cruz, Jesús perdona y entrega su espíritu al Padre, dándonos a María como madre. Pidamos la gracia de perdonar como Él perdona.
Misterios Gloriosos
Se rezan miércoles y domingo
Primer misterio: La resurrección del Señor
Al tercer día el sepulcro está vacío: Jesús vive, y la muerte no tiene la última palabra. Pidamos una fe alegre que contagie esperanza.
Segundo misterio: La ascensión del Señor al cielo
Jesús sube al cielo y nos promete estar con nosotros todos los días hasta el fin del mundo. Pidamos vivir con la mirada puesta en el cielo.
Tercer misterio: La venida del Espíritu Santo
El Espíritu desciende sobre María y los apóstoles, y el miedo se convierte en valentía. Pidamos los dones del Espíritu Santo para nuestra vida.
Cuarto misterio: La asunción de María al cielo
María es llevada al cielo en cuerpo y alma, primicia de lo que Dios quiere para nosotros. Pidamos su ayuda de madre en nuestro caminar.
Quinto misterio: La coronación de María como Reina
María es coronada Reina del cielo y de la tierra, y no deja de interceder por sus hijos. Pidamos confiar nuestras necesidades a su corazón de Reina y Madre.
Preguntas frecuentes
¿Qué misterios se rezan cada día?
Lunes y sábado los gozosos, martes y viernes los dolorosos, miércoles y domingo los gloriosos, y jueves los luminosos. En Adviento y Navidad muchos rezan los gozosos los domingos, y en Cuaresma los dolorosos.
¿Cuánto tarda un Rosario?
Una tanda de cinco misterios, que es lo que se reza normalmente cada día, toma entre 15 y 20 minutos. El Rosario completo, con los veinte misterios, alrededor de una hora.
¿Se puede rezar con niños?
Sí, y es una de las mejores formas de enseñarles a orar. Con los más pequeños se puede rezar un solo misterio, o una decena, y dejarles anunciar el misterio o llevar el rosario. En la app Cordeo el Rosario está guiado con voz para seguirlo juntos sin leer.
¿Necesito un rosario para rezarlo?
No. Las cuentas solo ayudan a llevar el conteo de las diez avemarías. Puedes contar con los dedos o seguir la guía narrada de la app.